Sid's POV
Cuando desperté, era tarde. Nancy estaba abrazada a mí en el sofá de Johnny, y me dio tanto asco que hasta saqué fuerzas de donde no las había para levantarme. Busqué a Johnny por todo el piso, pero no estaba, y entonces recordé que hoy teníamos ensayo. Cogí mi chaqueta y me acerqué a Nancy.
-Nancy, despierta. Lárgate de aquí.
La rubia entreabrió los ojos y frunció el ceño.
-¿Qué? -masculló- ¿Por qué?
Se incorporó y se sentó en el sofá.
-Porque esta no es tu casa, joder. Vamos.
La cogí del brazo y la arrastré hasta la puerta.
-¡Puedo caminar sola! -protestó.
Entonces la solté. Se tambaleó un rato, pero al final consiguió recobrar el equilibrio. Bajamos las escaleras en silencio y yo encendí un cigarrillo al salir. Eché a caminar hacia el local, y ella me siguió. Maldije en silencio por eso. Quería tomarme el camino para pensar, para hacer memoria y, sobre todo, para decidir qué coño hacer a partir de ahora. Necesitaba saber qué tal estaba Johnny y qué había pasado anoche con Nancy, y como obviamente no se lo preguntaría a ella... Aceleré el paso, ansiaba llegar ya.
-Oye, Sid, no vas a dejarme, ¿verdad?
La miré de reojo, pero preferí no responderle. No me apetecía ni dirigirle la palabra.
Por fin llegamos al local. Cuando entré, estaban tocando 'Liar'. La mirada de Johnny se clavó en mí y, acto seguido, en Nancy. Me fijé en que cantaba con más rabia que nunca, como si fuera alma llevada por el diablo. Seguía enfadado y violento, lo cual me llevaba a pensar que las cosas con Nancy no habían salido como él esperaba anoche. Cogí el bajo y lo enchufé, aunque no me puse a tocar para no interrumpir en mitad de la canción. Además, no me la sabía del todo bien. Nancy se sentó a mi lado, pero seguí ignorándola. A ver si así pillaba la indirecta y se largaba de una maldita vez por todas a abortar.
La canción concluyó, y las miradas que Johnny me había lanzado durante esta no eran pocas. Tiró el micrófono al suelo y le pegó una patada, a lo cual Nancy comentó con tono de asco:
-Vaya uno... No sé quién te crees que eres, Lydon.
Y entonces, como si ese comentario hubiera activado algún tipo de interruptor, Johnny se volvió loco de nuevo. Empezó a romper cosas, a dar puñetazos a la pared, a tirar objetos por los aires... Steve y Paul trataron de detenerle, pero no sirvió de nada. Yo me quedé observando la escena. No me atrevía a intervenir, porque todavía no estaba recuperado de la primera paliza de Johnny y porque sabía que cualquier intervención sería completa y absolutamente inútil. Le miré con preocupación. ¿Todo eso era culpa mía? ¿Era por haber dejado entrar a Nancy en el local? Sí, igual sí. Pero, ¿qué iba yo a saber? Según él, anoche se había ido a "arreglar" cosas con Nancy, con lo cual, si me la encontraba a la mañana siguiente en SU piso y encima viva y preñada, no entendía por qué tanto cabreo ahora.
Entonces, en una milésima de segundo, me di cuenta de que Johnny se encontraba enfrente de Nancy, mirándola fijamente y respirando con dificultad a causa del enorme esfuerzo realizado. Por un momento, creí que iba a matarla, que cogería mi bajo y se lo rompería en la cabeza. Pero no fue así. Se limitó a cogerla de un brazo y a sacarla fuera del local, ignorando sus quejas y su débil resistencia. Cerró la puerta tras de sí y nos miró a todos los del grupo.
Yo suspiré. Él había hecho lo que debería haber hecho yo desde un principio, y me sentí estúpido. Steve y Paul se quedaron mirándonos fijamente, como si intuyeran que yo también tenía algo que ver. Yo aparté la mirada y suspiré de nuevo. Ojalá hubiera tenido fuerzas para gritarles a esos dos que no nos miraran como si hubiéramos cometido un crimen, pero, por desgracia, no las tenía, y ni Paul ni Steve tenían la culpa de la situación que estaba viviendo. Me seguía sintiendo confuso y perturbado, y no sabía qué hacer ni qué decir...
-Bueno, ¿qué? ¿Nadie piensa dar una puta explicación? -espetó Paul con rabia.
Las palabras salieron solas de mi boca:
-Nancy está preñada.
Entonces me encontré con la mirada de Johnny directamente clavada en mí, pero no me dio tiempo a interpretarla, pues el grito de Steve me descolocó bastante.
-¡¿Qué?! Sid, dime que es una puta broma. Si está preñada, tendremos que llevarla a la gira, y apenas tenemos para comer nosotros en tierra de yankees, ¡¿cómo vamos a aguantar a una persona más?! ¡¿Es que eres imbécil?!
-¡Steve, cierra la puta boca! -intervino Johnny.
-¡No, no me mandes callar! ¡¿Qué es lo que te pasa a ti también?! ¿Quieres explicarme qué coño ha sido ese numerito de ponerse como un loco? ¡Esto es un jodido ensayo! ¿Es que nadie aquí se toma la puta música en serio?
Resoplé. Odiaba cuando Steve se ponía en plan "la música es lo mejor, es todo lo que tenemos, hay que luchar por ella". Steve podía llegar a ser detestable en algunas ocasiones, realmente detestable.
-Steve, Johnny, parad de una puta vez -esta vez sí me metí-. Vamos a recoger un poco y a ensayar. Olvidad lo que ha pasado.
-Sid, tu novia está preñada, ¿te enteras? ¡Eso es grave, joder! ¿Es que no ves el lío en el que nos metes? ¡Inconsciente!
-¡Steve, te he dicho que te calles de una jodida vez! ¡No hay embarazo! ¡Esa zorra se lo inventó para que el idiota de Sid no la dejara!
Me quedé mirando a Johnny sin saber qué hacer. ¿Me había mentido? ¡¿Se había atrevido a mentirme?!
Esta vez, el que pareció un alma llevada por el diablo fui yo. Salí corriendo del local y me la encontré tiritando en el suelo. La miré con rabia, con todo el odio del que fui capaz, y apreté los puños.
-Sid, has salido...
La cogí del cuello de la camiseta y la levanté del suelo. Antes de dejar que soltara su primera queja, le propiné un puñetazo en la cara y la dejé caer al suelo.
-¡Con que te atreves a mentirme, ¿eh?!
Empecé a pegarle en todas partes del cuerpo, ensanchándome, desahogándome por completo, llevado por una furia interna que me controlaba y me cegaba por completo. Al cabo de unos minutos, sentí unos brazos que me aprisionaban y me tiraban al suelo de golpe. intenté zafarme, pero fue inútil. Estaba cansado, dolorido, drogado y enfadado... Y perdí la consciencia, no sin antes alcanzar a ver los azules ojos de Johnny enfrente de los míos
-Eme-

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